La Depre, Duele.

Han pasado casi dos meses desde la partida de mi esposa. La extraño mucho, todos los días. No hay un solo día en que no piense en ella.

Los domingos son particularmente difíciles, en estos días de la semana Sara y yo pasábamos el día juntos. Me encantaba que me trajera mi café y frutas mientras leía las noticias del mundo, luego un desayuno de verdad, como dios manda. Los domingos íbamos  de compras, el mandado -decía ella-. A mí no me gustaba pero me aguantaba como buen marido.

¿Fui buen marido? Yo creo que sí. Ella era feliz conmigo, me quería y yo a ella, un amor que viene del alma, sincero. Esta felicidad se empañaba con sus males, su enfermedad perniciosa que lentamente la estaba destruyendo por dentro. Ella le dijo a muchas personas que estaba realmente enamorada y que era correspondida, qué bueno, al menos me queda la satisfacción de que amor no le faltaba.

En estos días he estado muy deprimido, me invade una tristeza que me hace llorar al menor recuerdo de ella. Justo hace el domingo pasado en mi bicicleta, pedaleando y resoplando no aguanté la tristeza y las lágrimas brotaron como maleza en verano, el sudor de mi cara se confundía con las lágrimas. Y bien, otro domingo más, veremos cómo me va el siguiente.

 

En Agradecimiento

Amigos, los servicios fúnebres fueron tan dolorosos y emotivos como lo esperaba, muchos de ustedes me dieron su apoyo y comprensión. Sus hijos –al igual que yo- estamos muy agradecidos por la compañía y sinceras palabras de consuelo.

Hubo otros amigos y conocidos de Sara que por razones prácticas no pude hablar con ellos. Mis sinceras gracias también.

Durante el sepelio recité un verso de un poema que a mi Sara le gustaba, un poema en que Sor Juana Inés de la Cruz se burla de los “Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón”. Verán, Sara era una mujer que firmemente pensaba que hombres y mujeres tienen los mismos derechos y obligaciones, esta coincidencia de opinión es una de las múltiples razones por la que yo me enamoré de ella. El poema en cuestión es “Redondillas.” Lo indico aquí porque algunos presentes me preguntaron sobre el poema.

Su Presencia en Casa

Día a día la memoria de me querida esposa ronda por nuestra casa, está en todas partes, veo su sonrisa en las fotografías, la oigo decir «me encanta tu olor» después de aplicarme la loción de después de afeitar, y  juro que siento sus manos cuando me arreglo el cuello de la camisa. Mi propósito es seguir recordándola sin que me duela, quiero recordarla y que me traiga una sonrisa de complicidad.

La Vida Sigue

Sara y yo hicimos muchos planes, más bien eran buenos deseos porque con sus males era difícil cumplir los planes, queríamos ir Corea y Alemania, quería que terminara el closet de la recámara –que muy amablemente Pedro, el marido de Bertha, me ayudó a iniciar–. Un plan que tenía Sara, y que sí realmente quería completar, era festejar mis 3,000 semanas de estar vivo. En Octubre 31 de 2017 yo cumpliré 21,000 días de estar en este mundo. Sara deseaba organizar un festejo, una especie de cumpleaños, pero en vez de años, festejar un “cumple-días”.  Quiero honrar esta voluntad de mi esposa. Pero tengo algunos retos que superar, yo nunca en mi vida he organizado un festejo para mí mismo. Creo que necesitaré ayuda. ¿Algún voluntario?

Goodbye Sara

En Español abajo

For the impatient:

For those with enough patience:

Friends, it’s been six weeks of anguish and pain. In the end Sara’s body just gave up, couldn’t take any more punishment from her multiple illnesses. I felt that pain every day, breaking my heart seeing her suffering.

For those of you who gave and offered assistance and condolences let me tell you from the bottom of my heart: Thank you. Family and friends who provided help in Colorado please accept my eternal gratitude, your visits to the hospital made more bearable her last days in this unfair world.

Sara was strong, she had an intense desire to live, she wanted to see her grandchildren grow up, she wanted to proudly attend her home and husband, dispense her generosity with whomever stood in front of her, and she bravely fought her physical limitations unjustly loaded onto her. But human strength has limits and Sara reached hers after more than three years of daily battles. I yearn for a fraction of her resistance.

Destiny punished me denying me the company of the woman a love. I was expecting many years, shoulder to shoulder, for better or worse, we wanted to grow old taking care of each other.

How lonely our home feels now, the phantom of solitude is today the guest in turn … and is here to stay.

-Omar

Adiós mi Sara

Para los impacientes:

  • El cuerpo de Sara llega a El Paso este lunes 24 por vía aéra. Por motivos legales su cuerpo debe ser embalsamado antes del traslado.
  • El Martes Julio 25 su cuerpo estrá disponible en Hillcrest Funeral Homes, 1060 N. Carolina Drive.
    • De 5 a 9 pm se reciben visitas públicas, es decir, todo quién lo desee.
    • A las 7 pm habrá un servicio religioso.
  • El día Miércoles Julio 26 se iniciará el servicio fúnebre a las 9 am en la misma casa fúnebre, partirá una carroza y vehículos hacia el cementerio Evergreen Cemetery East, 12400 Montana, donde se realizará el sepelio. Yosugiero ropa y zapatos cómodos y protección contra el intenso sol.

Para los que de verdad tienen paciencia:

Amigos, han sido seis semanas de angustia y dolor. Al final el cuerpo de Sara sencillamente se agotó por completo y se rindió a los estragos de sus múltiples males. Yo los viví con ella cada día y me partía el corazón de verla sufrir.

A todos ustedes que nos expresaron su deseo de aydar y después sus condolencias les digo “Muchísimas gracias, de todo corazón, muchas gracias.” A los familiares y amigos en Colorado les doy mi eterno agradecimiento. Las visitas que Sara recibió le alegraron por algunas horas sus últimos días en este mundo canijo.

Sara era fuerte, tenía un deseo intenso de continuar viviendo, quería ver crecer a sus nietos, atender orgullosa su casa y a su marido, repartir su generosidad con quien se le ponga en frente y luchar pese a todas las limitaciones físicas que injustamente la vida le cargó. Pero la fuerza humana tiene un límite y Sara llegó al suyo después de más de tres años de batallar a diario. Yo quisiera tener una fracción de ese aguante.

El destino me castigó negándome la compañía de la mujer que amo. Yo esperaba que fueran muchos años, codo a codo, en las buenas y en las malas, deseabamos hacernos viejos cuidándonos uno al otro.

Qué sola se siente nuestra casa ahora, el fantasma de la soledad es hoy el huésped en turno …y llegó para quedarse.

-Omar.